La aspirina gana terreno en la prevención del infarto y el ictus

ESTER RIU – Boston – 17/03/2009
La aspirina ya es una piedra angular de la terapia cardiovascular, sobre todo en pacientes que han sufrido un ataque, pero las nuevas recomendaciones de un prestigioso panel de expertos de Estados Unidos dadas a conocer ayer le hacen ganar terreno en la prevención de un primer infarto cardiaco o cerebral.  aspirina.jpg

La aspirina ya es una piedra angular de la terapia cardiovascular, sobre todo en pacientes que han sufrido un ataque, pero las nuevas recomendaciones de un prestigioso panel de expertos de Estados Unidos dadas a conocer ayer le hacen ganar terreno en la prevención de un primer infarto cardiaco o cerebral. El US Preventive Services Task Force recomienda hoy en Annals of Internal Medicine el uso de aspirina de manera más específica y teniendo en cuenta por primera vez factores como la edad, el sexo y la patología.

En los hombres de 45 a 79 años se recomienda su uso para reducir el riesgo de un primer ataque al corazón, y en las mujeres de 55 a 79 años, para prevenir un ictus o infarto cerebral. En ambos, se recetará aspirina cuando el beneficio del tratamiento sea mayor que el riesgo de hemorragia gastrointestinal. “La decisión de si el beneficio
de tomar aspirina supera los posibles daños es totalmente individual. Los pacientes deben hablar con sus médicos de sus factores de riesgo y decidir si tomar aspirina”, afirmó Ned Calonge, presidente del panel.

Los factores de riesgo cardiovascular son cinco: diabetes, colesterol alto, presión arterial alta, obesidad y tabaquismo. Cuantos más factores de riesgo se tienen, más beneficiosa es la toma de aspirina, según el panel. Aunque no se verbalice explícitamente, en la práctica tener al menos dos factores de riesgo ya implica que se
debería considerar el tratamiento con aspirina”, afirma el cardiólogo Valentín Fuster, director del Instituto Cardiovascular del hospital neoyorquino Mount Sinai y presidente del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) de Madrid.

Según Fuster, la publicación de estas nuevas recomendaciones tendrá un impacto importante a la hora de recomendar el uso de aspirina para prevenir ataques primarios. El cardiólogo dice que la Asociación Americana del Corazón está trabajando con parámetros similares para actualizar sus directrices, dentro de unos meses. Con todo, lo más importante para Fuster es hacer hincapié en el control de los factores de riesgo. “La solución a los problemas no viene con más pastillas, sino con un cambio de conducta”, afirma contundente. “La aspirina no debería ser el tratamiento primario, sino que debería utilizarse cuando todo lo otro no ha funcionado”, añade. Fuster lleva años abogando por la prevención y por la importancia del cambio de los hábitos de vida para intentar controlar ante todo los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Fuente: ElPais.com

Cardiólogos del Marañón presentan las últimas novedades en cardiología pediátrica

HAN INTERVENIDO 80 PONENTES PROCEDENTES DE DIVERSOS PAÍSES

Cardiólogos del Hospital Gregorio Marañón han organizado una nueva edición del curso de actualización en cardiología pediátrica -de referencia internacional en cardiología infantil para presentar las últimas novedades de esta especialidad. El Gregorio Marañón es centro de referencia nacional para el trasplante cardiaco infantil y el hospital de España que más trasplantes cardiacos infantiles realiza.

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El curso aglutina anualmente a los mejores especialistas en cardiología pediátrica del país. En esta edición se ha contado con la participación de 80 ponentes, algunos de los cuales son expertos a nivel mundial como el presidente de la Asociación Europea de Cardiología Pediátrica, André Bozio; Juan Carlos Alejos del Pediatric Heart Transplant UCLA Medical Center, de Estados Unidos, especialista en trasplante cardiaco; o los estadounidenses Da Cruz y Pizarro. En el curso, que tiene un gran prestigio internacional y al que asisten más de doscientos cardiólogos procedentes de toda España, se presentan los últimos avances en cardiología pediátrica y supone una puesta al día en temas como el intervencionismo fetal, los trasplantes cardiacos, avances en cardiología intervencionista, asistencia ventricular, todo ello desde la vertiente cardiológico como pediátrica. Y han contado con la celebración de talleres prácticos en arritmias, ecocardiografía fetal básica y avanzada y ecocardiografía en las valvulopatías.

Referencia a nivel nacional
La experiencia del equipo de cardiología pediátrica del Hospital Gregorio Marañón le sitúa en primer nivel mundial y (obtiene resultados comparables) compite en resultados con los mejores hospitales estadounidenses en cirugía cardiaca, trasplantes cardiacos y ecocardiografías fetales. En 2008, se llevaron a cabo 345 intervenciones quirúrgicas y 13 trasplantes cardíacos infantiles, lo que supone un total de 111 trasplantes desde la puesta en marcha de este programa, se han llevado a cabo 319 procedimientos hemodinámicas y 2.489 electrofisiológicos.

Además, se han llevado a cabo un total de 12.743 pruebas diagnósticas entre los que resaltan 6.961 ecocardiogramas, de los que 148 lo han sido transesofágicos y 789 con doppler, además de otras pruebas más convencionales. En 2008 se registraron 7.798 consultas externas en cardiología pediátrica y 1.080 ingresos en las plantas de hospitalización en cardiología y cirugía cardiovascular y un 0% de mortalidad. El equipo de cardiología pediátrica del Hospital Gregorio Marañón ha sido el primero de España en poner en marcha un programa de trasplante cardíaco pediátrico y el primero en realizar un trasplante de corazón en un lactante.

También es pionero en intervenciones novedosas como el cierre de la comunicación interventricular perimembranosa a través de un catéter para cerrar el orificio existente entre los ventrículos del corazón, sin necesidad de recurrir a la cirugía extracorpórea; en cerrar orificios entre las dos aurículas del corazón empleando un sistema similar; y en la implantación de válvulas en la arteria pulmonar. También ha sido el primer hospital español en implantar la ECMO y es centro de referencia nacional en ecografía fetal, cirugía neonatal de alto riesgo y único hospital que cuenta con la posibilidad de realizar ecocardiografía intravascular.

Las estatinas, medicamentos para el control del colesterol, reducen un 20% el riesgo de ictus

Las estatinas reducen un 20% el riesgo de ictus, según un estudio del Instituto de la Salud y de la Investigación Médica (INSERM) de Francia y la Universidad Paris-Diderot en París que se publica en la Revista ‘The Lancet Neurology’. Los investigadores han realizado un meta-análisis de 24 estudios que incluye a un total de 165.000 pacientes que muestra el uso de las estatinas se asocia con una reducción del riesgo de ictus de alrededor de una quinta parte en comparación con el placebo. El trabajo muestra que por cada disminución de 1 mmol/L en el colesterol malo LDL se corresponde con una reducción del riesgo relativo de ictus del 21 por ciento.

Las estatinas no sólo disminuyen el riesgo global de ictus sino que también ralentizan la progresión del bloqueo de las arterias carótidas que suministran sangre al cerebro, reducen la inflamación y la disfunción endotelial, disminuyen la agregación de las plaquetas, mejoran la descomposición de los coágulos de fibrina, reducen la presión sanguínea y disminuyen el riesgo de complicaciones tromboembólicas para el cerebro al reducir la incidencia de los ataques cardíacos.

Según los investigadores, las estatinas podrían también tener un efecto neuroprotector. Sólo uno de los 24 estudios evaluaba el uso de las estatinas para la prevención secundaria del ictus y descubrió que una intensa reducción del colesterol malo por estatinas también reducían el riesgo de ictus recurrente en un 16% y los episodios cardiovasculares principales en un 20%.

Los autores también estudiaron el efecto de las estatinas en el ictus causado por la ruptura de un vaso sanguíneo o ictus hemorrágico, que representa el 20 por ciento de todos los ictus. Dos estudios anteriores habían sugerido que las estatinas podrían aumentar el riesgo de hemorragia. Los investigadores descubrieron que no existían evidencias de que el uso de estatinas aumentara el riesgo de ictus hemorrágico excepto en pacientes con hemorragias cerebrales anteriores.

Las pruebas de esfuerzo deben ser siempre realizadas bajo supervisión médica

La Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) y la Organización Médica Colegial (OMC) han emitido un comunicado en el que alertan a toda la población, y en especial a los deportistas y profesionales relacionados con el deporte, de los riesgos que supone la realización en laboratorio, por personal no médico, de pruebas de esfuerzo, ante la imposibilidad de reconocer y de tratar de forma inmediata, las complicaciones que pudieran surgir en el transcurso de las mismas.

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Surge este comunicado como respuesta ante el aumento que se viene observando de pruebas de esfuerzo a deportistas y a la población general realizadas por profesionales no médicos y recuerdan por ello que “una prueba de esfuerzo es una prueba diagnóstica que tiene unas indicaciones, unas contraindicaciones, un riesgo de complicaciones y unas causas para su detección aceptadas internacionalmente”.

Por otra parte, para la realización de pruebas de esfuerzo en laboratorio se utilizan equipos (ergómetros, analizadores de gases, electrocardiógrafos, etc.) que se encuentran catalogados como “producto sanitario”, lo que implica la obligatoriedad de su manejo por personal sanitario cualificado. En consecuencia recuerdan que se necesita la valoración de un médico con la formación adecuada, siendo una grave irresponsabilidad que un profesional no cualificado realice este tipo de pruebas,
aparte de tratarse de un caso de intrusismo profesional. Con relación a la posible aparición de complicaciones, señalan que precisamente los riesgos derivados
de una prueba de esfuerzo hacen que las compañías de seguros las sitúen en el nivel de máximo riesgo (junto con la cirugía cardiovascular, la neurocirugía, etc.) a la hora de suscribir un seguro de responsabilidad civil a los profesionales que las realizan. Además, en nuestro país existen una serie de normas que determinan los requisitos necesarios que deben cumplir los centros deportivos en los que se realicen pruebas de valoración funcional, y entre ellas se encuentra siempre la necesidad de un médico especialista en Medicina del Deporte. Sólo estos profesionales poseen el conocimiento de las indicaciones y contraindicaciones de las referidas pruebas, de la fisiología básica del ejercicio, de los principios de interpretación y de los procedimientos de urgencia.

En el caso concreto de nuestro país, y en aplicación de la Ley de Protección de la salud y la lucha contra el dopaje, las pruebas de esfuerzo están incorporadas a la tarjeta sanitaria del deportista y, por tanto, forman parte de su historial médico. Esto significa que sólo pueden ser realizadas por (o bajo la supervisión de) un médico y además dicha información queda amparada por el secreto profesional.

La Federación Española de Medicina del Deporte y la Organización Médica Colegial (OMC) recuerdan, por tanto, a toda la población que las pruebas de esfuerzo en laboratorio deben ser realizadas siempre por un médico o ante la presencia de un médico que posea la formación adecuada (especialista en Medicina del Deporte, Cardiología o Neumología) y siempre con los medios necesarios para atender de forma inmediata cualquier complicación que pudiera surgir.